miércoles, 3 de abril de 2013

MINXOS





La  influencia musulmana ha contribuído a nuestra  cultura  en todos los ámbitos, incluso en la gastronomía.
Una de las bases y pilares de la alimentación musulmana era el maíz, el blat de moro como popularmente se le ha llamado y hoy vamos a hacer una receta que para nuestros antepasados era casi una forma de llenar el estómago en vez de una comida y que ha llegado a nuestros días como un manjar que a partir de hoy va a estar al alcance de todos vosotros.
Esta receta es muy conocida en la zona del  Comtat y en la Vall d´Alcalà, interior de la Provincia de Alicante, donde era Caudillo Mohammad Abu Abdallah Ben Hudzäil al Sähuir más conocido como Al Azrak (el de los ojos azules)  que vivió a mediados del siglo XIII al sur del entonces Reino de Valencia.



Por otra parte, ni que decir tiene que esta receta nos viene al pelo por las fechas en las que estamos, la Cuaresma y aún no teniendo nada que ver con los musulmanes sino todo lo contrario, es una época en la que los cristianos practicantes no pueden comer carne (o no deben), así que nos metimos de  lleno en esta receta y así ofrecer la posibilidad de cumplir con esta premisa además de disfrutar de un plato que realmente sorprende a todo aquel que lo prueba.
 

INGREDIENTES (PARA 8 PERSONAS)
-       1,5 kg de harina (originariamente sólo se utilizaba harina de maíz, pero es una harina que es difícil de trabajar ya que se rompe con mucha facilidad, por lo que la hemos mezclado con harina de trigo)
-          ¼ litro de aceite.
-          Sal.
-          Agua.
Para el relleno de los minxos:
-          2 cebollas
-          2 tomates rallados
-          6 huevos duros
-          Atún
-          6 sardinas de bota (sardina salada)

PREPARACIÓN:
Al preparar la masa, os recomiendo hacerla poco a poco, al tiempo que se van preparando los minxos.
Ponemos un vaso de agua en una cazuela con un poco de aceite y un pellizco de sal.  Cuando el agua empiece a herbir añadimos la harina. Para unos 6 minxos utilizamos un vaso y ¼ de harina. Removemos con un cucharón y se va mezclando la harina con el agua hasta tener una masa blanda, suave y homogénea.





Sacamos la masa de la cazuela y sobre el mármol de la cocina y con unas gotas de aceite para que no se pegue, seguir amasando un poco más la masa para dejarla bien mezclada. Separar en 5 ó 6 trozos para preparar los minxos.


Hacemos los minxos de entre 12 y 15 cm de diametro y los vamos reservando hasta tenerlos todos preparados.




 Una vez hechos los minxos preparamos todos los ingredientes que nos van a servir para acompañarlos. 

Cortar las cebollas en juliana y sofreir a fuego suave. Una vez veamos la cebolla transparente añadimos el tomate triturado para que se vaya haciendo junto con la cebolla. Cuando esté preparado reservar en un bol para servir.


Preparar los huevos duros y cortarlos a trocitos pequeños. Reservar para añadir a los minxos.




En una sartén y con unas 6 cucharadas de aceite (seguro que alguno de los comensales gusta de mojar un poco su minxo con el aceite con el que se han frito las sardinas) freir las sardinas. Reservar en un plato para añadir unos trocitos en los minxos.

 
Quitar un poco el aceite a los botes de atún y reservar en un plato para añadir después a los minxos.




Una vez tengamos todos los ingredientes que servirán de relleno, cocinaremos los minxos.
En una sartén  o en varias, según la destreza del cocinero, calentamos las sartenes y ponemos unas gotas de aceite para evitar que se peguen. Añadir el minxo e ir moviendo la sartén para que no se nos pegue y al mismo tiempo evitar que se nos queme. Una vez esté hecho por un lado dar la vuelta y hacer por la otra cara. Así sucesivamente con todos los minxos.
 





Todos los ingredientes que hemos preparado para el relleno, (el tomate, el atún, la sardina y el huevo se ponen en la mesa en platos diferentes y los comensales van rellenando sus minxos a su gusto.  


El siguiente paso es ya el de DISFRUTARLOS!!!!!!!!!
BON PROFIT.
Marcel.


lunes, 1 de abril de 2013

Hojaldre de frutas

Por fin íbamos a probar los minxos, eso se merecía hacer un esfuerzo para el postre, por eso hemos preparado hojaldre de frutas.

Ingredientes:
Frutas de temporada, hemos puesto: fresas, kiwi y piña
Hojaldre fresco
Para la crema pastelera:
4 yemas
6/7 cucharadas de azúcar (120gr)
3 cucharadas de maizena (50gr)
50 gr de mantequilla
1/2 l de leche
1 palito de canela
Piel de un limón
Para el brillo:
250ml de agua
1 sobre de gelatina en polvo
2/3 cucharadas de azúcar


Hacer un postre siempre es laborioso, pero no tiene porqué ser complicado, este es el caso del hojaldre que vamos a realizar, sólo necesitamos un poco de tiempo y paciencia.
Lo primero que debemos hacer es el hojaldre, yo opté por uno fresco, aunque en congelados hay  muchísímos para elegir. Se pincha todo el centro, para intentar que no suba demasiado, los bordes los doblamos y le damos brillo con clara de huevo (sólo al borde).
Lo metemos en el horno, en mi caso fueron 20 minutos a 180º, hasta que esté dorado.
Mientras se va haciendo el hojaldre preparamos la crema; de la leche reservamos 125ml en la nevera. El resto de la leche lo ponemos a calentar en un cazo junto a la piel del limón y la canela, a fuego medio-fuerte, cuando vaya a comenzar a hervir lo retiramos del fuego y tapamos durante 20/30 minutos.
Cogemos el resto de leche de la nevera, añadimos la maizena y la disolvemos. En una cacerola mediana ponemos las cuatro yemas de huevo y el azúcar, batimos y ponemos la leche fría con la maizena.

Vertemos la leche caliente mientras la colamos.

Ponemos la cacerola al fuego y vamos removiendo, a fuego medio-bajo (no dejar de remover) hasta que la crema espese.
Una vez ha espesado, apartamos del fuego y añadimos la mantequilla que debe estar en punto de pomada. La mantequilla se diluye dándole un sabor y brillo especial a la crema.
Vamos a montar la tarta, debemos dejar enfriar la crema y el hojaldre, para que luego esté crujiente.

El resultado es el siguiente. Yo monté las frutas en círculo, pero si el hojaldre es cuadrado también queda estupendo si hacemos unas líneas de frutas.
Por último le damos brillo ayudándonos de un pincel. La cobertura transparente es fácil de hacer: en un recipiente echamos medio vaso de agua, el sobre de gelatina y las cucharadas de azúcar, removemos. El otro medio vaso de agua lo calentamos hasta que esté a punto de hervir. Añadimos el agua caliente al recipiente y removemos bien, después dejamos enfriar (fuera de la nevera) hasta que esté densa, entonces pintamos la tarta. Y la llevamos a la nevera para comerla fresquita.
¡Estaba riquísima! Espero que os animéis a prepararla :-)
Sonia.